La canasta del tesoro es un juego para niños muy pequeños, a partir de los 6 meses, cuando ya pueden sentarse sin necesidad de apoyar las manos. Ofrece al niño una experiencia de exploración, un viaje de descubrimiento de tesoros que favorece el desarrollo inicial de los cinco sentidos. Muy popular en guarderías, también se puede introducir fácilmente en casa.
La cesta del tesoro y el método Montessori
La cesta del tesoro no fue inventada por Maria Montessori, pero es una parte integral de la educación Montessori: su filosofía, de hecho, presupone que los niños necesitan ser educados y que esta educación se produce a través de la exploración libre del entorno que les rodea, específicamente preparado por quienes los cuidan.
Cesta del tesoro: Desarrollando los cinco sentidos
La cesta del tesoro permite que tu pequeño entre en un espacio bien definido dentro del cual puede embarcarse en un maravilloso viaje que lo llevará a comprender y desarrollar aún más sus cinco sentidos. Veamos qué tipo de objetos lo ayudarán a desarrollar sus sentidos:
- Vista: objetos de diferente color, tamaño y brillo.
- Tacto: objetos que difieren en forma, peso, consistencia y material.
- Audición: objetos que suenan o tintinean.
- Olfato: a través de diferentes olores.
- Sabor: incluso en pequeña cantidad, es posible introducirlo.
Si desea obtener más información sobre el papel del juego en el desarrollo de los sentidos, lea también El juego como desarrollo de los sentidos en el recién nacido: vista, tacto y oído.
¿Qué poner en la cesta del tesoro?
Como ya mencionamos, es importante incluir en la canasta objetos comunes para adultos, que sean claramente inofensivos para el niño y que le permitan desarrollar sus cinco sentidos. Aquí tienes una lista de objetos para la canasta del tesoro, ordenados por naturaleza, material, forma y tamaño:
- Natural: conchas, piñas, esponjas naturales, piedra pómez, limón.
- Materiales naturales como, por ejemplo, una brocha de maquillaje o de afeitar (limpia), un cepillo de dientes (para niños).
- Metálicos: una cuchara, unos cortadores de galletas, un manojo de llaves, una tapa de olla, un timbre de bicicleta.
- De madera: una cuchara de madera, algunas cajas de diferentes tamaños.
- De cuero: un bolso pequeño o una cartera.
- Hecho de tela: una muñeca, algunas bolsitas de tela.
La cesta debe ser preferiblemente de mimbre, sin asas y plana para que el niño pueda explorar libremente. Debe estar bien surtida y variada. Deja volar la imaginación de tu hijo, cambiando los materiales de vez en cuando para que siga siendo interesante. Recuerda incluir siempre objetos inofensivos y de un tamaño adecuado para evitar que se los meta en la boca o que se les desprendan piezas pequeñas. También es importante revisar periódicamente el estado de los objetos y reemplazarlos para que sigan siendo interesantes.
El papel del padre
Mientras el niño juega, el padre o la madre debe ser un simple espectador para que el niño pueda explorar de forma independiente este maravilloso e interesante contenido. Es importante que el niño sienta tu presencia cerca: esto es suficiente para tranquilizarlo. No lo distraigas hablando ni ofreciéndole objetos; el niño necesita concentrarse. Interactúa con el niño solo cuando quiera mostrarte algo, como un objeto que tenga en la mano.
