La estancia en una Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales de un bebé prematuro muy pequeño puede ser muy larga y difícil: uno de los factores esenciales es la presencia y el contacto de los padres con su hijo desde los primeros momentos después del nacimiento.
La experiencia emocional de los padres
Por muy difícil y complicado que pueda resultar para los padres convivir en una UCIN (Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales), es fundamental que todo el personal sanitario pueda acoger, cuidar y acompañar a esta particular "familia prematura" hacia una especie de normalidad, incluso en el entorno de alta emergencia de la unidad de cuidados intensivos. En los casos más graves, cuando el bebé nace antes de la trigésima semana de gestación o pesa menos de 1000 gramos, su estancia hospitalaria puede durar dos, tres o cuatro meses. Es evidente que, durante estos meses, no solo se está formando y madurando una nueva vida, sino que también se están sentando las bases de una nueva familia. A pesar de la evidente complejidad del equipamiento, la maquinaria, los respiradores, las sondas, la monitorización, el personal sanitario, las pruebas clínicas y los procedimientos quirúrgicos, es crucial crear las mejores condiciones para una relación natural y fisiológica entre padres e hijos.
La importancia del contacto piel con piel: el método del "canguro".
Uno de los elementos esenciales para establecer una buena comunicación desde el principio es el contacto piel con piel: el pequeño cuerpo del recién nacido, con su piel extremadamente fina y delicada, debe sentir el calor, el olor, la respiración y la sensibilidad de la piel de la madre y el padre, quienes lo acogen en su pecho desnudo, como una especie de "útero externo" donde los latidos del corazón evocan las primeras sensaciones de la vida y las vibraciones de la voz lo tranquilizan y calman. Una vez comprendidos los elementos básicos del método madre canguro, los padres decidirán el momento y los métodos, en función de la gestión de la sala y las necesidades clínicas del bebé. No hay límites de tiempo máximos, pero es importante considerar un período adecuado que permita al bebé y a la madre o al padre relajarse, sentir la fisicalidad de este contacto, conectar, escuchar la respiración, los latidos del corazón y los movimientos sutiles del otro, reconocer la necesidad de cambiar de posición y dejar que los pensamientos y las emociones fluyan como si fueran un solo cuerpo.
Ayudar a los padres a cuidar de sus hijos.
Para una madre de un bebé prematuro, su primer método canguro en la UCIN puede ser un momento difícil e incierto, que a menudo genera ansiedad y miedo. Esta experiencia puede requerir inicialmente mucha energía y compromiso, especialmente por la sensación de estar expuesta en un entorno que no garantiza la intimidad ni la privacidad. Esto incluye el miedo a hacer algo mal y dañar al bebé, y, sobre todo si el bebé está cubierto de sondas y tubos, el miedo a no poder manejarlo adecuadamente. Este sentimiento disminuye con el paso de los días, y el apoyo reconfortante y acogedor del personal sanitario ayuda a la madre y al bebé a sobrellevar este intenso y delicado proceso. Los padres también pueden sentirse fuera de lugar, pero una vez que se establece este vínculo íntimo y especial, nunca podrán prescindir de él.
Los beneficios del método canguro para bebés prematuros
El método canguro se considera una forma auténtica de cuidado que, junto con la atención clínica, favorece la maduración completa del bebé. Además, facilita la extubación y la independencia respiratoria, fomenta la lactancia materna temprana y, por supuesto, ayuda al bebé a sentirse querido y protegido por sus padres. La evidencia científica ha demostrado que el método canguro puede reducir el dolor asociado a procedimientos invasivos, como análisis de sangre, punciones en el talón, inyecciones intramusculares o vacunaciones, y ofrece una experiencia gratificante y positiva como alternativa al uso de sacarosa o analgésicos. Se ha observado una mejor termorregulación, una mayor regulación de los parámetros cardiorrespiratorios y una mayor probabilidad de lactancia materna.
La importancia del método canguro para los padres
La experiencia del método canguro es crucial, ya que permite ser útil en el cuidado del hijo, desempeñar un papel importante y profundizar la comprensión de esta nueva relación, incluso en un entorno desafiante y estresante. El contacto piel con piel genera mayor preparación y confianza para el alta del bebé y su regreso a casa. Muchos padres se sienten preparados para acoger, comprender y valorar el desarrollo de su hijo, conscientes de la importante construcción del concepto de "nosotros", en el que tanto el padre como la madre desempeñan un papel. Convertirse en padres en circunstancias inusuales, antinaturales y no fisiológicas supone un desafío importante para el marco conceptual de la maternidad y la paternidad tal como las experimentan tradicionalmente la mayoría de las familias.
Regreso a casa: cómo continuar con el contacto piel con piel.
La valiosa experiencia del método canguro en la UCIN sin duda alivia la sensación de insuficiencia y la falta de orientación segura por parte de los profesionales sanitarios al regresar a casa con el bebé, ya que adquirir conocimientos, comprender sus necesidades y desarrollar habilidades de comunicación fortalece el vínculo con él. La importancia de sentirse cerca del bebé se mantiene, y una forma óptima de continuar esta práctica en casa es usar un portabebés como el Boppy ComfyHug, que ofrece un contacto cómodo y prolongado incluso para los bebés más pequeños. Se puede usar a partir de los 2,5 kg y, gracias a su cojín extraíble, se adapta incluso a los recién nacidos más pequeños, manteniéndolos a la altura adecuada.
