¿Qué hacer si un recién nacido duerme poco y llora con frecuencia? Veamos algunos consejos prácticos.

El llanto del recién nacido

El llanto es una forma que tienen los recién nacidos de comunicarse y expresar sus problemas e incomodidad. Independientemente de la causa, cuando un recién nacido siente una necesidad, activa lo único que puede hacer: llorar. El llanto del bebé está programado para provocar una respuesta de consuelo y apego en los padres primerizos. Sin embargo, cuando ocurre con frecuencia, la situación puede volverse difícil y psicológicamente estresante para ellos.

Veamos juntos cuáles pueden ser las posibles causas del llanto de un recién nacido y algunas tácticas para calmarlo.

Las causas del llanto

Un recién nacido puede llorar por varias razones; estas son las principales:

  • Está inquieto , especialmente al final de la tarde y por la noche.
  • Está cansado y necesita dormir, pero tiene problemas para conciliar el sueño.
  • Tiene hambre .
  • Su pañal está sucio y necesita ser cambiado.
  • Usted experimenta molestias o dolor , como cólicos.
  • Necesita contacto físico y se siente solo.
  • Cuando le sale el dientecito que está cortando la encía.
  • ¿Tiene calor o tiene frío ?

Al principio, puede que no sea fácil para los padres o cuidadores comprender las necesidades exactas de un recién nacido, pero con el paso de los días y las semanas, al prestar atención a su bebé, aprenderán a conocerlo y a comprender mejor sus necesidades. Esto requiere tiempo y paciencia.

Estrategias para calmar a un bebé que llora

A veces, la solución para calmar a un recién nacido es sencilla e inmediata: por ejemplo, si el llanto se debe a una mayor necesidad de alimento, basta con amamantar al bebé con más frecuencia o aumentar la cantidad de leche. Otras veces, sin embargo, no existen soluciones inmediatas o las medidas implementadas tardan en surtir efecto. A continuación, se presentan algunas tácticas que pueden calmar y reconfortar al recién nacido :

  • Lleva a tu bebé en un portabebés o fular . Incluso en casa, puedes usar esta técnica para tenerlo cerca y mecerlo. La cercanía y el contacto con la madre pueden tranquilizar al pequeño.
  • Envuelva al recién nacido con una sábana especialmente diseñada . Esta técnica se llama envoltura y sirve para contener al bebé, ofreciéndole así una sensación de seguridad similar a la que experimenta durante las semanas de gestación.
  • Sostén al bebé en tus brazos , háblale suavemente o cántale una pequeña canción.
  • Déjele escuchar los llamados ruidos blancos , que se asemejan a los sonidos que el bebé oía en el útero: el ruido de una aspiradora o de un secador de pelo, por ejemplo.
  • Algunos bebés tienen una fuerte necesidad de succionar: una vez establecida la lactancia materna, puedes ofrecerles un chupete del tamaño adecuado. Lee también cómo acostumbrar a tu recién nacido al chupete .
  • Establece un ritual como un masaje o un baño: ambos suelen tener un efecto calmante en el bebé.
  • Reduce los estímulos moderando las voces y evitando el ruido en casa.
  • Si crees que tu bebé puede tener cólicos , existen algunos remedios útiles para aliviar las molestias que provocan.

Para obtener más información, lea Cólicos infantiles: síntomas y remedios.

Todo bebé que llora necesita atención de sus padres: no te preocupes por malcriarlo; en esta etapa, el llanto nunca es una rabieta, sino la expresión de una necesidad . Ten paciencia y mantén la calma; el bebé percibe si la madre está cansada o ansiosa, y esto podría causarle más angustia. No olvides pedir ayuda : el apoyo de familiares y amigos es fundamental. Finalmente, recuerda que cada niño es diferente, así que ten paciencia; puede que lleve un poco de tiempo identificar qué estrategia le funciona mejor a tu recién nacido .

— Maria Damas
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