¿Hablas inglés, mami?
En un mundo cada vez más globalizado, muchos padres sienten la necesidad de introducir a sus hijos al bilingüismo. El mejor método es exponerlos a múltiples códigos lingüísticos desde el nacimiento, para que se familiaricen con los sonidos y ritmos que caracterizan a diferentes idiomas. Aunque parezca sorprendente, los más pequeños son capaces de reconocer y distinguir entonaciones incluso antes de comprender el significado de las palabras y las oraciones.
¿Cuándo proponer un segundo idioma?
Cuanto antes se exponga un niño a palabras extranjeras, más fácil le resultará aprenderlas de forma natural. La facilidad y naturalidad con la que un bebé aprende a los pocos meses de edad es inalcanzable en la edad adulta. Esta increíble capacidad de asimilación disminuye gradualmente después de la primera infancia. La exposición temprana a una amplia y diversa gama de sonidos facilita el aprendizaje de idiomas extranjeros en los niños.
Al jugar te conviertes en bilingüe.
Un niño nacido de padres de diferentes nacionalidades aprende, naturalmente, distintos idiomas. Pero es posible brindar esta oportunidad incluso a un niño de padres monolingües, ofreciéndole desde los primeros meses juguetes que le permitan interactuar con igual facilidad en italiano y en un idioma extranjero. Al escuchar canciones infantiles, frases cortas y canciones, el niño aprenderá a asociar términos, inflexiones y expresiones de la manera más sencilla, natural y divertida.
