Tras meses de espera para la llegada del bebé, la lactancia materna representa un momento especial para conocerse mejor y comenzar a establecer un vínculo especial entre madre e hijo, que se fortalecerá con el paso del tiempo.

Lactancia materna: un vínculo que va más allá de la nutrición.

Entre los  beneficios de la lactancia materna  se encuentran, sin duda, la estimulación sensorial y emocional que recibe la madre, la cual la gratifica, satisface su sentido de maternidad y protección, y fortalece su propia realización como mujer. El bebé, por su parte, encuentra en ese prolongado abrazo materno no solo el bienestar físico de la nutrición, sino sobre todo el ambiente ideal de calidez y seguridad en el que crecer plácidamente. Analicemos los estímulos que intervienen durante la lactancia y el papel que desempeñan en el desarrollo del vínculo entre madre e hijo.

Contacto piel con piel

Es bien sabido lo importante que es el contacto piel con piel, en el que el bebé se coloca desnudo (o solo con un pañal) sobre el pecho de la madre. Este tipo de contacto es beneficioso no solo al nacer, sino también en el periodo posparto. Cuando la madre está cerca de su recién nacido, su cuerpo libera ciertas hormonas, como la oxitocina, esencial tanto porque estimula la producción de leche materna como porque mejora la capacidad de la madre para cuidar a su bebé (abrazos, voz tranquila y un lenguaje dulce y cariñoso).

Contacto visual

Al nacer, un recién nacido ve el mundo en blanco, negro y gris, y solo puede enfocar la vista en lo que está muy cerca. Esta cercanía le permite ver el rostro de la madre mientras se alimenta. En los primeros días, gracias a la lactancia a demanda, la madre puede experimentar este contacto íntimo varias veces al día y comenzar a fortalecer ese vínculo especial con su bebé de inmediato.

Voz

Hablar con tu recién nacido os ayuda a conoceros mejor, ya que te familiarizas con la voz a la que tu bebé ya estaba acostumbrado antes de nacer, y sienta las bases para el futuro desarrollo de sus habilidades sociales. Sea cual sea el tema, hazlo con suavidad, o puedes cantarle, que siempre es una forma divertida de crear un vínculo con tu bebé mientras lo amamantas.

Tocar

El contacto físico es increíblemente importante para los bebés. Acunarlos, abrazarlos, mecerlos y acariciarlos, además de estimular la liberación de oxitocina, son maneras perfectas de calmarlos y hacer que se sientan seguros.

Olor

El sentido del olfato del recién nacido también está muy desarrollado y desempeña un papel fundamental en el vínculo afectivo. Al nacer, se sentirá atraído por el olor de la leche y del cuerpo de la madre. El olfato libera oxitocina, que, como ya hemos explicado, ayuda a establecer el vínculo y favorece la lactancia materna.

— Maria Damas
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