Es innegable que los padres pueden con todo, haciendo malabarismos con compromisos, plazos, el cuidado de los hijos y las peticiones. Pero la organización perfecta no existe; surgen imprevistos, y para evitar el agotamiento, a menudo es necesario encontrar estrategias que permitan tener una vida llena de cosas que hacer, pero también tiempo para disfrutarlas.
La importancia de pedir ayuda
Existe una estrategia útil para aligerar la carga, no solo de los asuntos prácticos sino también de los emocionales, que requiere una gestión familiar eficiente: la creación de redes de contactos. Para ello, primero debes reconocer que hay circunstancias en las que necesitas el apoyo de alguien y que es normal necesitar hablar y pedir ayuda. Además, la creación de redes te permite no sentirte solo. Nadie te recompensa al final del día por tus logros. Al contrario, es mucho más probable que sufras una crisis nerviosa cuando el cansancio y la insatisfacción alcancen su punto máximo. De lo contrario, te sentirás como un acróbata haciendo malabares entre el trabajo y la familia, con una constante: el cansancio.
Apoyo familiar
El primer apoyo debe provenir del seno familiar. Si hay pareja, es fundamental que se involucre. Debemos abandonar la creencia errónea de que la otra persona comprenderá nuestras necesidades y, en cambio, aprender a pedir, delegar y expresar nuestras emociones. Incluso los hijos mayores pueden participar, asignándoles pequeñas tareas y haciéndolos partícipes del éxito del hogar. Otra fuente de apoyo dentro del círculo familiar pueden ser los abuelos. Si se dan las condiciones adecuadas y se consideran comprensivos y no exigentes, los abuelos son un recurso valioso para distribuir tareas y responsabilidades. Se sienten involucrados y los nietos cuentan con otros modelos a seguir afectuosos en quienes apoyarse a medida que crecen.
La red extrafamiliar
Más allá de los contactos familiares, la red se nutre de amistades, presencias valiosas que nos invitan a desconectar y reducir nuestra carga parental, recordándonos la importancia de la dimensión extraparental. El apoyo también se presenta a través de una invitación a tomar un café, cenar, ir al cine o dar un paseo. La red también se nutre de servicios locales, algunos diseñados específicamente para apoyar a las familias en sus roles educativos y sociales, proporcionando información, asesoramiento y servicios. Estos servicios también están disponibles en línea. Una gran ventaja de nuestra época es la red virtual: sitios web, blogs y plataformas informativas. Si bien no reemplaza la red física, nos permite acceder a una amplia gama de conocimientos y obtener respuestas rápidas. Finalmente, la red se nutre de todo aquello que alivia una carga, ya sea la persona que se encarga de las tareas del hogar o una niñera; otros padres que gestionan los traslados escolares de nuestros hijos u organizan un programa deportivo.
Sea cual sea tu red, lo importante es que sea real y concreta. Debe brindar apoyo y hacer que las personas se sientan respaldadas, para que las peticiones no caigan en saco roto y la red no se convierta en una malla restrictiva.
